Cuando comenzaste a visualizar tu nuevo proyecto o negocio de emprendimiento, seguramente vino una enorme lluvia de ideas a tu cabeza y no fue muy complicado para vos trazarte objetivos y visualizar a corto, mediano y largo plazo tus resultados. Eso es lo que hacen los emprendedores.
Pero ya te habrás dado cuenta que en el cumplimiento de los objetivos hay tareas fáciles con resultados satisfactorios y otras que no parecen resolverse tan rápido. Es en este punto en donde debés recordar por qué planteaste esos objetivos y sobre todo debés motivarte a cumplirlos.
Estos consejos te serán de utilidad
• Registrá tres logros que hayan tenido en el día. No tienen que ser los más grandes, es decir si cumpliste con un horario de entrega, realizaste las llamadas que necesitabas y te reuniste con un posible cliente o socio, te darás cuenta que si es posible alcanzar pequeñas metas diarias, por lo tanto será posible cumplir tus objetivos.
• Revisá continuamente tu estrategia. Tomá una hoja de papel reciclada, tu agenda, tablet o celular y anotá nuevamente el plan, tu motivación llegará cuando descubrás que aún podes implementar nuevas ideas sobre la marcha.
• Debés tener clara la diferencia entre la meta y el resultado. Si te enfocás únicamente en la meta, los progresos no valdrán nada. Para motivarte hacé una lista de los resultados que poco a poco te llevarán a la meta.
• No se trata solo de automotivarse con tus propias acciones. Buscar fuentes de inspiración te ayudará a conseguir el ánimo que necesitás día a día. Mira a tu alrededor, ¿por quienes vale la pena el sacrificio? O ¿A quién admiras como emprendedor?
• No te volvás sedentario. Si decidiste ser un emprendedor está claro que ahora sos vos quien maneja sus horarios. Tomá tiempo para relajarte, salir a divertirte, compartir con tu familia y amigos.
Hasta el más alto edificio se construyó con pequeñas piezas, así que motiváte ahora porque tu
proyecto crecerá gracias a los pequeños resultados que hoy alcancés.